Entrenador encontró en el taekwondo una manera de llevar el deporte a la comunidad

En la historia deportiva de Anzoátegui, el taekwondo ocupa un sitial importante junto con otras disciplinas como el béisbol, el baloncesto y el fútbol, pues le ha dado grandes alegrías a la entidad en la escena internacional, gracias a la conquista de medallas olímpicas por parte de sus exponentes.

Además, ha sido de gran utilidad para las comunidades. Así lo cree Juan José Rojas, quien, con más de 40 años en las artes marciales, busca transmitir sus conocimientos a los jóvenes de las zonas populares del estado.

A sus 62 años de edad, Rojas ha pasado más de la mitad de su vida en el taekwondo, aprendiendo e impartiendo sus enseñanzas a los más pequeños.

En 1997 fundó su propia escuela, que funciona en el Polideportivo Simón Bolívar del eje Barcelona-Puerto La Cruz, y desde 2016 impulsa un proyecto para llevar el taekwondo a las comunidades de Anzoátegui, estado al que llegó en 1979, procedente desde Sucre, por razones laborales. En esta tierra, encontró su lugar en el mundo.

“Yo empecé a interesarme gracias a las películas de la época, como las de Bruce Lee. En ese momento trabajaba en una empresa de transporte. A veces iba al Paseo Colón a comprar revistas de artes marciales. Un día pasé cerca de la Escuela Hong Ki Kim y me inscribí”, recordó.

Las Casitas, Vista Alegre, Casas Bote, Boyacá y Anaco son algunas de las zonas en las que ha ido para impartir clases de este deporte. En el sector de Boyacá III, dentro de las instalaciones del Polideportivo Yulimar Rojas, ofrece clases gratuitas a más de 30 niños que viven en las zonas aledañas a este recinto, sin ningún tipo de distinción.


Ceremonia de cambio de cinta a una de sus alumnas / Foto: Alejandro Fernández

Un fiel reflejo de esta realidad es Alejandro, de 11 años, quien tiene autismo y es asiduamente acompañado por su madre. Él cuenta que esto le ha servido para sobrellevar su situación en la escuela, pues en el taekwondo encontró un escape para ello. Relata que por su condición sufrió acoso en el colegio.

“Este trabajo ayuda mucho a los muchachos, y como se han detenido las clases, evita que caigan en el ocio y sirve para que se olviden de las malas cosas que pueden pasar a su alrededor, sobre todo aquí en los Tronconales. Con el deporte van a tener otro tipo de vida”, comentó Rojas.

Recuperación

El 2021 ha sido un año de crecimiento respecto a lo que pasó en 2020, cuando la pandemia de Covid-19 hizo que todas las actividades deportivas fuesen suspendidas por varios meses desde que se detectó el primer caso en el país, en el mes de marzo.

En noviembre se planea hacer una nueva edición de la Copa Embajador de Corea, la cual se celebra anualmente en Anzoátegui con la participación de competidores de los demás estados de Venezuela. Se espera que muchos de sus alumnos estén allí.

“Es bueno para los muchachos de las comunidades, porque eso les hará tener otra perspectiva y conocer ese ambiente, relacionándose con personas de otros lugares”, señaló.

Rojas espera que muchos de los que hoy van a sus clases puedan tener la misma fortuna que grandes exponentes olímpicos como Arlindo Gouveia, Adriana Carmona y Dalia Contreras, entre otros.

Puerto La Cruz / Alejandro Fernández

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