La delincuencia dejó casi ponchado al estadio Los Millanes de Nueva Esparta (+Fotos)

Tristeza y decepción. Eso es lo que sienten los habitantes de la parroquia Adrián del municipio Marcano, estado Nueva Esparta, al apreciar las pésimas condiciones en las cuales se encuentra el estadio Los Millanes por causa de la delincuencia.

Robos de pintura, cableado y techos, además de baños destrozados, son algunas consecuencias que dejaron los actos delictivos en un recinto que sirve de base para la formación de nuevos beisbolistas que sueñan con convertirse en grandeligas en el futuro.

Los ladrones se llevaron los techos que había en el parque de pelota

“Todo está dañado y este campo no es una sombra de lo que era. El estadio está destrozado, porque los malandros se llevaron los techos y las puertas, y dejaron que el espacio sea poco apto para la práctica del deporte”, explicó Mary Gómez, madre de un atleta de 9 años que en múltiples ocasiones le expresó su pesar por observar cómo el deterioro del coso.

“Este parque de pelota no cuenta con ningún tipo de seguridad, porque todo el mundo pasa como ‘Pedro por su casa’. Hay mucho monte sobre el diamante y eso no permite que los muchachos puedan jugar con comodidad. En algunas ocasiones se meten vacas al campo y los chicos tienen que disputar sus partidos con la presencia de esos animales. Eso representa un peligro y demuestra la gravedad de la situación”.

Un problema crónico

Gómez relató que la falta de mantenimiento del estadio Los Millanes es un problema recurrente, pues las autoridades gubernamentales dejaron de prestarle atención al lugar desde 2015, la última vez que se realizó una jornada de limpieza en ese escenario.

Carlos Mata, entrenador de la academia Los Millanes desde hace 19 años, criticó la desidia de los funcionarios públicos porque no implementaron planes de vigilancia, para evitar que los “amigos de lo ajeno” se llevaran varios objetos de la edificación.

El terreno de juego es poco apto para que los niños puedan jugar al béisbol

“La escuela de béisbol Los Millanes es una de las más exitosas de Nueva Esparta y me duele bastante verlo tan abandonado. Sin duda, desde que comenzó la pandemia (en marzo de 2020), y la gente dejó de ir a los estadios, la delincuencia hizo de las suyas. Muchos ladrones de la comunidad Los Terrenos empezaron a llevarse trozos del techo, las planchas y también rompieron las cablerías de las torres de iluminación para dejar todo a oscuras en la noche y poder cometer sus fechorías. Eso es muy lamentable porque atenta contra el deporte”, dijo Mata con voz entrecortada.

El dirigente, que es uno de los fundadores del club Los Millanes, se quejó porque ni la gobernación neoespartana ni la alcaldía de Marcano les prestan atención a las necesidades de sus habitantes.

“Nosotros como técnicos nos sentimos preocupados porque ningún gobierno nos da una pelota ni ningún otro implemento deportivo para que los muchachos puedan jugar. Pienso que, sin importar las distinciones políticas, los gobernantes deben trabajar en conjunto para atender a su pueblo porque ese es su trabajo. Ellos deben sellar los boquetes que hay en el terreno para que los niños y jóvenes puedan prepararse de una mejor manera en el béisbol que tanto los apasiona”.

Los malhechores se llevaron los cables y afectaron el sistema eléctrico del recinto

Madre preocupada

Johanna Noriega, madre de otro pelotero, siente mucha preocupación porque su hijo de 10 años se expone a contraer enfermedades por el simple hecho de saltar al terreno, pues la maleza sirve de criadero para alimañas.

“Mi hijo tiene apenas dos meses en la academia de béisbol y yo me preocupo porque cuando está en acción puede aparecer cualquier animal y atacarlo. La verdad es que me duele ver a un estadio tan descuidado, pero pienso que todo se debe a la falta de interés de las autoridades”, comentó Noriega quien desea que todo se solucione a la brevedad para que su descendiente no vea truncado su sueño de jugar a nivel profesional.

El campo destrozado sirve de sede para la escuela de béisbol Los Millanes

“A todo lo malo que se presenta en el estadio se le suma el hecho de que los malhechores dañan el alumbrado y les roban los instrumentos de trabajo (bates, pelotas, guantes, zapatos y bases) a los técnicos. Todo eso influyó negativamente en mi hijo que se siente desmotivado y me expresa que le da tristeza jugar en un estadio tan descuidado. Ojalá tanto la gobernación como la alcaldía se den cuenta de que hay que apoyar el deporte para que ayuden a los ñiños que representan el futuro de Venezuela”.

Porlamar / Joseph Ñambre

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