Rubén Limardo: “El momento del retiro aún no ha llegado”

El campeón de Londres 2012, Rubén Limardo, se despidió temprano de sus cuartos Juegos Olímpicos al ser superado por el joven francés de 24 años, Romain Cannone, quien terminó proclamándose contra todo pronóstico como el nuevo monarca de la espada individual en Tokio 2020.

“Perdimos una batalla más, una competencia más que me ilusionaba profundamente ganar”, explicó Limardo, noveno del ránking mundial, al periodista Andrés Henríquez, del Instituto Nacional de Deportes (IND) tras la derrota propinada 15-12 por el galo en tabla de 32.

El venezolano reconoció haber cometido “errores tácticos en mi esgrima” durante el combate, pues “la estrategia inicial que teníamos planteada no funcionó, así que nos tocó apelar a la esgrima antigua, que era algo que no practicamos desde hace tiempo”.

Monarca francés

Por su parte, el francés hizo un torneo impecable camino al oro: comenzó con victoria en primera ronda ante Limardo, campeón olímpico en Londres 2012, plata mundial en 2013 y 2018, y campeón de los Juegos Panamericanos en 2019.

Más tarde superó al holandés Bas Verwijlen (11-15), derrotó en cuartos de final al ruso Sergey Vida (15-12), subcampeón mundial 2019. En semifinal venció al ucraniano Igor Reizlin, bronce mundial (y plata en equipos) también en 2019.

En la final, Cannone, cuarto hombre de la selección francesa, venció al húngaro Gergely Siklosi 15-10, monarca universal en 2019.

“Él es un tirador muy fuerte, de mucho nivel y que se ha venido ganando un espacio en el equipo olímpico francés”, reconoció Limardo sobre su verdugo, reiterando que en lo personal “simplemente no fue mi día, las cosas no me salieron como quería porque así son los deportes de combate”.

El retiro no está cerca

El futuro deportivo inmediato de Limardo, de 35 años, es tema recurrente tras su segundo revés en primera ronda en la espada individual desde Río 2016.

“Esto no termina aquí. He decidido trabajar más fuerte y luchar en este ciclo olímpico corto camino a París 2024”, dijo, y envió un mensaje contundente en sus redes sociales:

“El día que la esgrima y las ansias de una victoria dejen de apasionarme, ese día me iré. Sin embargo, ése momento todavía no ha llegado. Seguimos teniendo sangre de campeón”.

Tokio / Redacción Web

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