Extrabajador petrolero denuncia secuestro y extorsión

Leandro Lugo, extrabajador de una empresa petrolera que hace aproximadamente seis meses cerró operaciones en el país, denunció que el pasado jueves 2 de septiembre fue objeto de un secuestro y posterior extorsión.

El ciudadano relató que ese día salió de su casa en Puerto La Cruz con destino hacia Caracas. A la altura del sector El Guapo, estado Miranda, se detuvo y al salir del sitio notó que dos camionetas de alta gama y sin placa venían detrás de él, pero no les prestó atención.

“Sin embargo, unos kilómetros más adelante, llegando al sector que llaman Machurucuto bajé la velocidad por el mal estado de la vía, lo cual fue aprovechado por una de las camionetas para rebasarme y trancarme el paso. Inmediatamente se bajaron dos hombres, uno con uniforme de un organismo de seguridad del Gobierno que no pude identificar bien, pero que me pareció era de la Dirección de Contrainteligencia Militar (Dgcim) y otro de civil, quienes sacaron sus armas y me obligaron a bajarme de mi Toyota Corolla, subir a la camioneta y me trasladaron encapuchado y amarrado a una zona boscosa”, explicó.

Agregó que una vez en el sitio los secuestradores le solicitan información sobre la maquinaria petrolera de la empresa en la que laboró, a lo que les respondió que había sido vendida, por lo cual le exigieron que les entregará 120 mil dólares. “Yo les dije que solo era un empleado, que no tenía ese dinero. Entonces hicieron que les diera los datos electrónicos de mis cuentas para verificar que no lo tenía. Así lo corroboraron, pero bajo amenaza de muerte hicieron que llamara a un familiar para que les entregara 15 mil dólares que había recibido, días antes, por la venta de un vehículo y de lo cual ellos tenían conocimiento”.

Aseveró que allí esperaron hasta que llegó su pariente con el dinero, lo entregó y lo obligaron a retirarse, siendo escoltado por una de las camionetas. A la víctima la obligan a meterse en el maletero de su carro y luego de unos 45 minutos el vehículo detiene la marcha y entreabren la cajuela del equipaje.

Momento tenso

“Pasados como 20 minutos sin escuchar ruido, como pude me quite las cintas y la capucha, bajé, encendí el carro y me dirigí a reportar el hecho, lo cual hice en la delegación municipal de Guarenas del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc)”, aseguró.

Con el papel de la denuncia en su mano, Lugo dijo temer por su vida, pues los secuestradores lo amenazaban de muerte, le daban golpes con la cacha de las pistolas cuando le reclamaban el dinero y le hablaban sobre datos muy personales, como por ejemplo donde vivía, cuántos hijos tenía y cual era parte de su rutina.

“Los del Cicpc me dijeron que formalizara la denuncia, pues era una forma de dejar constancia de la situación que viví, y del riesgo que aún corro, pues los delincuentes actuaron con demasiada impunidad, presumo yo que amparados en su condición de posibles funcionarios de organismos de seguridad del Estado o simulando serlo”, acotó.

Lugo indicó que hace aproximadamente seis meses ya había formulado una denuncia ante el Ministerio Público (MP) debido a que sujetos portando chaquetas, más no credenciales de la Dgcim, habían ido a su casa a fin de exigirle una fuerte suma de dinero para no proceder en su contra por una supuesta acusación que había sido formulada en ese organismo de seguridad.

Puerto La Cruz / José Useche

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