Maduro denuncia ataque a refinería en Venezuela

La refinería de Amuay, una de las mayores de Venezuela, sufrió el martes un ataque que ocasionó la caída de una de sus torres, incidente que ocurre en medio de una crisis que enfrenta la industria petrolera local y que mantiene paralizado gran parte del sistema refinador de la nación suramericana.

El hecho fue denunciado por el presidente Nicolás Maduro, quien afirmó que la refinería ubicada en el estado occidental de Falcón sufrió a las 2: 30 de la tarde del martes un “ataque terrorista” con un “arma poderosa” que están investigando las autoridades.

Amuay, que tiene una capacidad de generación de más de 650.000 barriles diarios, forma parte del Complejo Refinador de Paraguaná y en 2012 sufrió un accidente de grandes magnitudes que dejó unos 55 fallecidos y 156 heridos.

Maduro expresó en una conferencia de prensa que como consecuencia del ataque “derribaron una torre” que tiene un espesor superior a un tanque de guerra. “Quisieron provocar una explosión total de la refinería de Amuay”, sostuvo el mandatario izquierdista sin ofrecer mayores detalles del incidente ni pruebas.

Detenciones

Maduro agregó que hace dos días fueron detenidos en el estado occidental del Zulia dos extranjeros vinculados a actividades desestabilizadoras.

Desde inicios de año, Venezuela -que tiene una de las mayores reservas de crudo del mundo- enfrenta severos problemas de escasez de combustible que ha logrado superar gracias al apoyo de Irán, uno de los más estrechos aliados del gobierno de Maduro, que ha enviado unos ocho buques de combustible y aditivos para producir gasolina.

Sobre la situación del combustible, el mandatario venezolano informó que la nación suramericana dispone de 20 días de reserva de gasolina y que se está produciendo 30% más del consumo del país, que se estima en menos 100.000 barriles diarios debido a la paralización económica generada en parte por la cuarentena que impusieron las autoridades por la pandemia del nuevo coronavirus.

Maduro señaló, sin revelar mayores detalles, que Venezuela no sólo ha importado gasolina de Irán sino también de “diversas regiones”.

Asimismo, el mandatario confirmó que el martes arribó al país una aeronave iraní, pero no precisó qué carga venía en el avión, y recordó que durante este año han viajado a Venezuela varios aviones de Irán que han traído repuestos petroleros, medicinas y otros productos.

Al preguntarle sobre las elecciones en Estados Unidos y los posibles acercamientos a los candidatos, Maduro señaló que “no hemos entrado en contacto” con el mandatario Donald Trump ni el exvicepresidente Joe Biden. “Quien gane tendrá un interlocutor válido… que se llama Nicolás Maduro”, agregó.

El ataque a la refinería de Amuay se da un mes después de la detención en Falcón del presunto espía estadounidense Matthew John Heath, quien ha sido acusado de realizar “actividades de espionaje” y “desestabilización” en territorio venezolano con el apoyo de militares y civiles para preparar ataques contra instalaciones petroleras y eléctricas.

Heath fue imputado por los delitos de terrorismo, tráfico ilícito de armas y asociación.

El estadounidense fue señalado de haber trabajado para la contratista MVM, una empresa seguridad privada con sede en Virginia, Estados Unidos, cumpliendo una misión en Irak y de laborar con esa empresa como operador de comunicaciones en una base secreta de la CIA.

Arresto

Heath fue arrestado junto con el sargento mayor de la Guardia Nacional Darwin Urdaneta, Marcos Garcés, y Daeven Rodríguez, conductor del vehículo. A los tres venezolanos se les imputaron los delitos de traición a la patria, terrorismo, tráfico ilícito de armas y asociación.

El fiscal general Tarek William Saab indicó que el vehículo en el que se trasladaban los detenidos se incautó un lanzagranadas AT4 calibre 84 milímetros, una subametralladora modelo UZI calibre 9 milímetros, cuatro piezas rectangulares de presunto material explosivo C4 y paquetes de dólares.

El anuncio del ataque a la refinería de Amuay se da en medio de una difícil situación que enfrenta la industria petrolera, agobiada por la caída de la producción, problemas financieros y la falta de inversiones, que ha llevado a la paralización de gran parte del sistema refinador y ha generado una severa escasez de combustible en Venezuela.

Caracas / AP

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